martes, 28 de abril de 2009

EL PARQUEADERO


Un parqueadero, un sitio oscuro donde solo el ruido de los carros tiene lugar, un par de voces de vez en cuando y en la lejanía una emisora sintonizada en un radio de pilas, que nos indica que algún celador esta cuidando del lugar. Eso es lo que primero se me ocurre cuando alguien hace referencia a un sitio como este, y no me llamaría la atención asistir a una cita en un lugar tan frio, pero realmente hasta la semana pasada no me imaginaba que un lugar que habia sido construido para tal fin pudiera servir de escenario para la exposicion de nuevos talentos, arte que para mucho de nosotros es desconocido, pero que mundialmente esta marcando grandes referentes.
Pocas veces tenemos la oportunidad de hacer este tipo de visitas, generalmente por desconocimiento o por pereza a descubrir cosas nuevas, pero la verdad no hay excusas válidas que justifiquen nuestro desconocimiento.
En un parqueadero regular podemos ver personas de todas las edades y fue esto mismo lo que vivi el fin de semana pasado cuando asisti junto con mi mamá y mi hermana a la exposición "visionarios", la primera ya pasa los cuarenta y la segunda no llega aun a los quince, pero aunque los mismos videos fueron vistos por tres pares de ojos con percepciones particulares tan diferentes como sus espacios generacionales, al salir de la sala las tres sentíamos la satisafacción de haber presenciado algo diferente y de querer repetir esta experiencia.
Mientras que el manejo de cuatro cuadros diferentes en un cuadro más grande, en los que lo único que tenia movimiento eran los ojos del rostro retratado y el color de las imagenes en cordinación con este movimiento, fue lo que más me llamó la atención, cautivándome con la continuidad y propuesta del artista, para mi hermana era algo que no decia nada; pero en cambio el ver caminar a un hombre desnudo, bajo la lluvia y por una calle inundada, que se vestia poco a poco mientras compraba en los sitios adecuados lo que necesitaba, a mi hermana, una niña acostumbrada a vestirse con la moda que sus programas de televisión preferidos imponen y a parecer una foto junto con sus amigas porque todas, se visten, hablan, y actuan de la misma manera, causo impacto, siendo un video diferente, en donde además el dialogo era casi nulo y mientras que rodaba la hacia pensar, cosa que en la actualidad por lo general no tenemos que hacer muy seguido, por las propuestas audiovisuales que nos asedian en todos los espacios. Pero sin duda alguna, ver una imagen diferente de la guerrilla, sin dejar de ser quienes son, ni justificar lo que han hecho, simplemente mostrando que tambien son humanos y que hacen más que utilizar sus rifles en el monte, fue lo que dibujo una sonrisa en la cara de mi mamá y capturó toda su atención.
Esto es lo que "El Parqueadero" puede llegar a generar sin contar con la conversación acompañada de un café a la salida. Nuevas sensaciones, pero sobre todo sembrar una semillita de curiosidad en cada una de las persona que van por conocer o por vivir nuevas experiencias.

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